Metoclopramida
La metoclopramida se utiliza en el tratamiento a corto plazo de la acidez estomacal causada por el reflujo gastroesofágico cuando otros medicamentos disponibles han fracasado.
También se utiliza en presencia de gastroparesia diabética.
¿Qué es la metoclopramida?
La metoclopramida aumenta las contracciones de los músculos de la primera parte del tubo digestivo, acelerando así el vaciado gástrico.
¿Cómo debo tomar Metoclopramida?
La metoclopramida puede tomarse por vía oral, parenteral o directamente en vena. Los métodos de tratamiento varían de una persona a otra, sin embargo, la duración del tratamiento nunca debe superar las doce semanas.
Efectos secundarios de la metoclopramida
Las dosis altas o la ingesta prolongada de Metoclopramida pueden causar problemas de movimiento potencialmente irreversibles que se manifiestan con movimientos incontrolables de los labios, la lengua, los ojos, la cara, los brazos y las piernas.
Otros posibles efectos secundarios de la Metoclopramida son:
- agitación, somnolencia, cansancio o mareos
- dolor de cabeza o insomnio
- náuseas, vómitos o diarrea
- Hinchazón de los pechos o sensibilidad al tacto
- cambios en el ciclo menstrual
- aumento de la micción
Es esencial que deje de tomar este medicamento e informe inmediatamente a su médico o profesional sanitario si experimenta cualquiera de los siguientes síntomas:
- temblores de brazos o piernas
- movimientos faciales involuntarios
- cualquier movimiento muscular incontrolable
- movimientos lentos, problemas de equilibrio o problemas para caminar
- cara que parece una máscara
- rigidez muscular, fiebre alta, sudoración, confusión, ritmo cardíaco rápido o irregular, o sensación de desmayo
- depresión, pensamientos suicidas o autolesivos
- alucinaciones, ansiedad, inquietud, dificultad para permanecer quieto, tensión
- hinchazón, falta de aliento o aumento rápido de peso
- ictericia
- convulsiones
Advertencias sobre el uso de Metoclopramida
La metoclopramida no debe tomarse durante más de doce semanas o más allá de la dosis prescrita. Además, no se debe consumir alcohol durante la terapia.
Antes de iniciar la terapia es imprescindible avisar al médico:
- de posibles alergias al principio activo, a sus excipientes o a cualquier otro medicamento o alimento;
- de los demás medicamentos, fitoterapias y suplementos que esté tomando;
- si padece (o ha padecido) enfermedades hepáticas o renales, insuficiencia cardíaca congestiva, hipertensión arterial, diabetes, enfermedad de Parkinson, depresión u otros trastornos psiquiátricos, hemorragias o bloqueos gastrointestinales, úlceras gastrointestinales, epilepsia o convulsiones, feocromocitoma, cáncer de mama o fenilcetonuria;
- en caso de embarazo o lactancia.
- La metoclopramida no debe administrarse a los niños.



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